De músico, poeta y loco....

Todos tenemos un poco, pero de cordura y raciocinio ¿quienes?
Cuando la ceguera ha invadido la capacidad de dicernir la realidad pues el sentimiento que llamamos amor nos ha anulado y convertido en despojos de lo que una vez fue un ser pensante.
LI
Quiero aprender de ti la dureza de sentimientos, el control de las emociones, quiero que me entregues también el dolor y sufrimiento que la vida te dio, no para levarte la carga sino para que con la magia de este amor que por ti nació y por ti perdura, convertir aquello en un recuerdo de otra vida, en un ensueño que se fue. Enséñame tú a ser más duro, más capaz de resistir el dolor que me producen las dudas, los resentimientos, los celos, el miedo a perderte. ¿Por qué ese miedo? ¿Por qué me siento un niño torpe a tu lado, inmaduro y poco real? ¿Crees que aún merezca tu amor?
LII
He tenido celos hasta del aire que respiras, celos del sol que te espía en las mañanas, del vestido que a tu piel se ciñe. Y qué decir de aquel que te extienda su mano o que te mire a lo lejos. Perdóname mi amor por desearles un mal a aquellos que desean de ti lo que con mi amor defenderé hasta con mi vida.
LIII
Quiero tenerte a mi lado cada día que muero porque así creo que vivo un poco más. Y si mi vida vale de algo, quiero dártela a ti, ponerme a tu cuidado, sentir de cerca tu amor. Que me regales tus pensamientos y a cambio te daré los míos. Que me sonrías en el silencio y sientas como yo esa pureza, clara como el agua y fresca como el viento de la madrugada, que nos envuelva y llene haciéndonos saber que eso es el amor.
LIV
Soñador me llamas, porque creo en el amor y en lo que su poder encierra, porque creo que a tu lado mi dolor se va a ir, mi soledad será olvidada y podré tener felicidad y alegría por estar contigo. Soñador me llamas porque creo que cada amanecer a tu lado será la gloria misma, un regalo de Dios, la felicidad entera. Si mi amor, sigo siendo un soñador, pero mi sueño está dado solo a ti y mis más dulces pensamientos, mis más tiernos besos, las más apasionadas caricias y todo el amor que tengo seguirán siempre siendo tuyos, tuyos en mis noches y en cada hora que podamos estar juntos, tuyos para cada rincón de tu alma i de tu inescrutable corazón y pensamiento, mientras más abras tu mente hacia lo que yo te doy, verás que somos uno, una misma esencia, un mismo sentir, y aprenderás junto conmigo lo que he venido aprendiendo desde el primer día que por primera vez te vi, el amor, amor que no tiene fronteras, amor que no se limita a un espacio, a una materia, amor que no vive en la materia de un mundo vil y putrefacto, que no puede mancharse ni alterarse, ni dejar de crecer, pero eso, solo si tu lo quieres pues amar es un don a voluntad de los seres humanos.
LV
Te he escrito diciéndote que te amo pero talvez no te he dicho porqué, que la razón que tu presencia provoca y se convierte en amor es por causa de mi incompleto espíritu ya que tu complementas mi ser, es por ti que mi equilibrio se produce pues si yo soy fuego, tu eres el agua, si yo creo en sueños, tu me despiertas, si yo lloro, tu sonríes, y así consigues ese balance que mi ser necesita. Pero además existe otro motivo que va más allá de mi comprensión y que espero entender algún día. Simplemente te amo porque eres tú.
LVI
Antes de amarte no sabía lo que era el amor, deambulando en el vacío, no entendía mi soledad, luego, en tu ausencia, volví a mis estados primarios pero con el dolor de la soledad ya que mi alma había probado la miel dulce de tu amor, y ahora, en esta soledad, el gusto amargo de tu ausencia envuelve todo mi mundo. Qué más podré pedirle a la vida sino tu amor, beberme tus besos cada día y ser guardián de tu sueño en las noches ¿Crees que es mucho pedir?
LVII
Tras el opaco brillo de un cielo gris, está el azul del infinito, y pasada la tempestad, azul e intenso resplandece el cielo, y un olor a vida se desprende de los valles. Sobre mi ha caído un largo invierno que más que frío ha traído angustia y en vez de oscuridad, la soledad me ha acompañado. No se cuánto he envejecido, no se cuanto he muerto pero vivir sin ti, indecible tormento es el que sobre mi alma ha caído. Cómo quisiera poder quitarme este dolor, como se quita uno la piel, como quisiera que de un grito esta opresión que desgarra mi corazón se vaya. Enfermo, enfermo de amor me muero, y el tiempo me ahoga a cada instante. No se si debo pedirte perdón por amarte tanto. Como duele gritar tu nombre y no escuchar mas que el eco vacío que se anida en mi alma y me recuerda que hoy tu no estás aquí.
LVIII
Hazme saber vida mía que no estoy solo, hazme saber que estás a mi lado y en las noches de pesadilla, cuando sueñe que tú te has ido, despiértame y calma mi llanto. En tu regazo quiero dormir, acurrucarme en tu calor y hacer de tu cuerpo mi templo donde mi vida ofreceré cada día. Daré así gracias a Dios, gracias por la vida que me da para poder amarte, por el amor que en tus brazos encuentre y la paz que mi alma busca viviendo junto a ti, como mi esposa adorada, mi mujer, mi amante, mi amiga.
LIX
Déjame conocer tus más profundos secretos, tus más ocultos sueños, déjame ser para ti, tu más fiel amigo, tu mejor compañero, tu solo amante apasionado. Déjame servirte y adorarte, deja que te ame del único modo que sé. Déjame ser tu esposo y tu hombre por cada día de tu vida. Déjame ocupar en tu mente tus ideas y pensamientos y robarte un beso cada respiro que tu tomas. Déjame ser tu sombra en el sol intenso, tu calor en las noches frías, tu reflejo cuando mires al espejo y que mis manos te recorran toda en una caricia, déjame ser el breve roce de la tela del vestido que a tu cuerpo viste. Déjame estar presente, desde el inicio hasta el fin del día.
LX
Junto a ti quiero hacer mi vida de la forma más simple, no quiero nada complicado ni turbulento. Quiero que la sencillez me llene la vida junto con tu amor, solo así hallaré la paz que tanto anhelo y el mundo a nuestro derredor seguirá dando vueltas pero nos podremos sentir firmes, seguros el uno del otro. Te repito, si ti me hundo y me pierdo más cada día ye el fondo de ese naufragio está cada vez más cerca. No le tengo miedo a la muerte si tú estás a mi lado en ese último momento, pero no quisiera irme sin poder estrechar tu mano y sentir tu dulce beso por una ultima vez.
LXI
Un día sin ti es como un día sin sol, como un río sin cauce, un día sin ti se asemeja a un espejo triste que perdió su reflejo. Y en esta mañana mi abrazo buscó el tuyo, encontrando el vacío, una almohada triste que apenas puede contener mi llanto. En el aire u suspiro que lleva tu nombre y mi amor que en cenizas de dolor se arrastra para salir del pantanal en que la soledad me ha dejado. Triste día que me das pena, obscura mañana que no tiene calor ¿Cuántos días más semejantes a este podré soportar?
LXII
Tu memoria trae a mí el sabor de la vida donde la realidad despedaza los sueños y tu risa llena mi alma de alegría. Recordando el brillo de tus ojos me disparo al infinito y busco dos estrellas que me alumbren como tu mirada Y otra vez mi piel te llama, clamando por tu amor, por el calor de la fusión que en uno nos convertimos. Es tu amor el milagro que la vida tiene, es tu amor la esencia dulce, pura y tibia que al dolor de mi corazón herido calma. Tu presencia, siempre tu, siempre bella, bella mía, me das vida, me das calma.
LXIII
Si te amo de esta forma, no es porque estoy enfermo, no es porque soy loco y menos aún por cobardía de sentimientos. Amarte de este modo es lo único que se, es lo único que siento aunque aún no comprendo porque los sentidos me hacen esta jugarreta de sentimientos que me han puesto llave en una prisión donde tengo mi libertad absoluta para amarte. Encerrado estoy conmigo mismo y mi sentir, y es en ti, es por ti, es para ti, que canto mis versos, que grito con mi alma y te digo que TE AMO. Te Amo, con todo, absolutamente todo este sentimiento.
LXIV
Estoy en esta alcoba aguardando tu regreso y tras un profundo silencio distingo la voz de una roca que me dice: “no estás solo, ella te ama” y luego un calcetín, como confirmando el hecho aclama “y su amor, es amor verdadero” Luego, tu ropa mezclada con la mía se sonrojan que han estado amándose como aquellos que las usan y tu perfume llena el ambiente y cada coca parece decir “calma, ya llegó, ya está aquí tu alegría” y entras tu, con aire despistado y me das un beso descuidado. Te abrazo y te digo “Te amo”, como si fuera la primera vez que te lo digo. Nuevamente así otra tarde de amor ha comenzado.
LXV
Me gusta velar tu sueño porque así puedo descubrir como los ángeles duermen y una emoción loca me hace temblar cuando en tu dormir te puedo robar un beso. Que noche más hermosa, lástima que no sea eterna Bella noche con su luna que es testigo de nuestro amor, Noche loca guardiana de nuestros sueños. Noche clara que con tu canto arrullas y me dices “ya pasó, está bien, no se irá de tu lado, y no temas, pues solo está durmiendo”.
LXVI
Veo que has cambiado y ya no eres la misma, y aún así, siento que te amo, te amo más, siempre más. Vuelve a mi corazón amada mía, vuelve a llenar mi hoguera con fuente nueva de luz y calor, y quita las cenizas de dolor que este tiempo atrás dejó en mi vida, conóceme de nuevo, como yo a ti, aprende otra vez a amarme, Aprende a sentirme pues yo desde ya estoy amándote bella extraña. Pasajeros del tiempo que en las noches de luna salimos a soñar nuestro universo. Amada mía yo te entrego todo mi amor a cada momento y no me cansaré, pues cada vez eres otra mujer a quien no conozco y que quiero seguir amando.
LXVII
Hablarte de Amor al oído mientras te abrazo y llevarte por los caminos de mi mundo yo quisiera. También poder decirte cuanto te amo, es otro de los sueños que tengo. Tesoro mío, compartamos juntos lo que nos ofrece la vida y olvidemos al mundo que se muere de envidia. Tenemos tan poco tiempo y tanto que hacer por delante que si no fuera porque estoy a tu lado, de esta vida huiría. Tómame de la mano amiga mía, ayúdame a conquistar el mundo, hagamos el amor hasta que el sueño nos acoja para que en sueños podamos seguir amándonos.
LXVIII
Quisiera compararte con algo vida mía, pero no encuentro nada tan bello. Lo mismo con el amor que por ti siento, pero no tengo palabras que se acerquen a los pies de este sentimiento. Qué triste es hacer poesía sin ser poeta, sin hallar las frases ni encontrar las palabras. Vergonzoso puñado de letras que apenas añoran y desvelan un vestigio minúsculo de todo ese gran, gran amor que te tengo.
LXIX
Cuando escucho de tus labios que me dices que me amas, un milagro de alegría a mi espíritu levante y se llena de emoción mi corazón, que por ti late y mi mente siente la paz y felicidad que solo en cuentos nos narran. ¡Qué emoción, felicidad y alegría es esta que me deja el alma a flor de piel! Sentimiento que al dolor aniquila y a mi cuerpo llena de vida que por ti quiero dar. ¡Qué bien me hace escucharte decir “Te Amo”! ¿Me lo puedes decir otra vez?
LXX
Te pido que te quedes no solo esta tarde conmigo Quédate amor, junto a mí toda la vida Quiero que en mi alma veas y entiendas cómo va este sentimiento Que por ti, por tu amor, me ha enloquecido. Hagamos noches de bohemia juntos, Bailando en suave ritmo, abrazados y al compás de un solo latir Y a la luz de una luna clara, caminemos en el bosque tomados de la mano Siguiendo los pasos de nuestras siluetas reflejadas. Llevemos a la boca una copa de vino, seguida de un beso tierno que con amor nos damos Y a la noche, dormir juntos, entrelazados, alejando el frío del mundo, de la vida que atrás hemos dejado.
LXXI
He visto hoy tarde llorar al cielo porque le conté mi amor Mi amor por ti y todo lo que siento, y lloramos juntos Compadecidas las nubes me enseñaron un rayo de sol y el viento me contó que ya regresabas El tiempo implacable hizo una pausa para escuchar mi pedido Que apresure su marcha para pronto estar contigo reunido Otra vez a Dios le he pedido por que te cuide mucho y a nuestro amor bendiga. Así en la noche ya siento que otro día sin ti, ya se ha ido.
LXXII
Por ti soy fuego, braza ardiente Por ti mi pasión crece a cada instante y se derrama en olas que quieren envolverte Por ti mi ser no quiere mas que amarte y mi boca busca desesperada tu beso Tu piel, tu secreto de mujer Por ti mi amada soy celo puro que no quiere que te pase nada, por ti, en tu ausencia mi almohada ha probado solo lágrimas y en tu presencia mi alma se llena de vida que no quiere sino entregarte su esencia a ti, mi mujer adorada.
LXXIII
Quedó atrás el espacio vacío Donde gravitaba antes sin saber por qué existo Flotando sobre una esfera engendrada en egoísmo Y sostenido por la cobardía hacia el amor. Llegaste luego tu, amada mía, y me diste libertad de esa cárcel de vacío y soledad Viniste a llenar mi vida, enriqueciste mi mundo y vi así a mi alma gemela, a mi otra parte perdida que se unía a mí y que lleva tu nombre.
LXXIV
¿Porqué cuando estoy si ti de casi nada disfruto? Me había preguntado -¡Pues claro, porque estás incompleto pues ella no es solo tu amor y tu vida Ni es solo la esencia y la razón de tus pensamientos, es tu otra parte, tu complemento, es quien te hace humano, sensible y verdadero! Si, hemos sido hechos el uno para el otro y a cada instante nos hacemos más en uno solo Y creciendo así, junto con mi amor podré ser feliz pues se que estoy a tu lado.
LXXV
Este día es como si todo se hubiera contagiado del alborozo y la alegría que tiene mi corazón, el cielo brilla en azul esplendoroso y un calor recio y quemante cae sobre toda la ciudad, la naturaleza hoy me sonríe, pues me siento feliz porque te amo. Felicidad que colma mis emociones porque te siento mía, te siento en la sangre, en el aire de mis pulmones. Tu reflejo se quedó grabado en mi pupila, te percibo en el tibio aire que el zarzal desparrama, estás en todos lados, donde se encuentra la vida. Tu presencia es amor puro que embriaga y nuevamente agradezco por ello a esta vida. ¡Cómo te amo!

Comentarios

Entradas populares